18 diciembre 2009

CARCELEROS ESCOGIDOS

Y, de pronto, el timbre sonó.
- ¿Estás ahí? - escuché-. ¡Es la hora!
- Ya voy- contesté automáticamente.
- Ya es tarde. Debes abrir la puerta.
Estaba harto.
Pensé en agarrar y destrozarlo por completo.
Con un poco de suerte podría, de un solo golpe, terminar con el incesante martirio.
Sería maravilloso. No más controles. No más urgencias. ¡No más cárcel!
Tarde o temprano todos se enterarían de lo que hice.
Tarde o temprano alguien se animaría a imitarme.
Y después, quizá otro.
Y otro.
Y muchos otros ganarían coraje.
Una reacción en cadena que permitiría terminar para siempre con la opresión.
Deshacernos definitivamente de ellos. Deshacernos por completo y en cualquier sentido de ellos, en todas sus formas.
Pronto me di cuenta de que mi sueño es imposible.
Nuestra esclavitud parece ser, a la par, nuestra única posibilidad para establecer nuestra vida.
Nosotros hemos creado a nuestros carceleros y, ahora, sin ellos, no existiríamos, la sociedad no existiría.
Es necesario que lo admita...¡ya no sabríamos vivir sin el tiempo!

1 comentario:

  1. el tiempo, ¿no es algo que te asuste?
    ¿no te sientes completamente indefeso ante él,que puede actuar sobre ti sin poder evitarlo?
    y a la vez..no deja de maravillarme como a veces pasa de forma suave entre dos personas, que se conocen de ayer, o de toda la vida, y viven su presente en la misma armonia que el pasado, sabiendose juntas en el futuro.

    love ya!

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