Durante mucho tiempo, he creído que no hace falta ver a una persona para estar cerca de ella. Y eso no es del todo cierto.
Siendo sincero, prefiero un amigo con el que pueda estar cuando quiera/pueda a uno que sólo tiene excusas para quedar o, mejor dicho, para no-quedar.
La cercanía es un factor clave en esto de la amistad. Tampoco me refiero a una cercanía física; sólo la atención basta para estar cerca. Un mensaje, una llamada, una carta (sí, todavía existen), un email... Hay tantos modos de mantener el contacto. Si realmente vale la pena, nos esforzamos por seguir hablando con la gente que nos importa y con aquellos que consideramos importantes en nuestras vidas.
Sigo pensando que las excusas son eso: excusas. Porque detrás de una excusa, podría venir una proposición, una idea, un plan alternativo... Pero no siempre están.
Busquemos planes y transformemoslos en acciones.
Puedes estar toda tu vida esperando a que pase algo y, al final, lo único que pasa es tu vida. No dejes que "pase".
29 marzo 2010
25 marzo 2010
UNDERSTAND
"People they can´t understand.
Your girlfriends they can´t understand.
Your grandsons they won´t understand.
On top of this I ain´t ever going to understand..."
Esto es un fragmento de Last night/nite, una canción de The Strokes increíble y versionada por Adele de una forma apoteósica. Una canción que me hace desconectar de toda la mierda que me rodea o que, incluso pienso en ocasiones, quiero que me rodee. Sea cual sea la versión, ambas sublimes e inmejorables, hacen que mi cabeza se evada de este mundo y vaya a un universo paralelo donde sólo puedo seguir el ritmo de la música con el movimiento del pie o de la pierna. Una canción que dice una gran verdad...
Hay quien no puede entender.
Hay quien no quiere entender.
Hay quien no necesita entender.
Hay quien prefiere no entender.
Hay quien no consigue entender.
Y eso, eso es algo que yo jamás lograré entender.
Your girlfriends they can´t understand.
Your grandsons they won´t understand.
On top of this I ain´t ever going to understand..."
Esto es un fragmento de Last night/nite, una canción de The Strokes increíble y versionada por Adele de una forma apoteósica. Una canción que me hace desconectar de toda la mierda que me rodea o que, incluso pienso en ocasiones, quiero que me rodee. Sea cual sea la versión, ambas sublimes e inmejorables, hacen que mi cabeza se evada de este mundo y vaya a un universo paralelo donde sólo puedo seguir el ritmo de la música con el movimiento del pie o de la pierna. Una canción que dice una gran verdad...
Hay quien no puede entender.
Hay quien no quiere entender.
Hay quien no necesita entender.
Hay quien prefiere no entender.
Hay quien no consigue entender.
Y eso, eso es algo que yo jamás lograré entender.
22 marzo 2010
PLANES VS ACCIONES
Es muy fácil decir cosas, pensar en hacer tal o cual...pero el problema está en llevar ese plan a cabo.
Nuestras excusas son infinitas y nos parecen inamovibles. Pero no dejan de ser excusas. Por lo menos, la mitad de ellas lo son.
Porque ahora no es el momento y debo hacerlo más adelante, porque no me atrevo, porque no tengo tiempo, porque no tengo dinero, porque ahora no que tengo que hacer no sé qué, porque el sol ha salido por el este, porque 5+2 son 7, porque...
Siempre hay algo más importante que hacer. ¡Comencemos a hacer realidad nuestros planes!
Hay tiempo para todo. Sólo hay que saber que el momento de hacerlo es AHORA.
21 marzo 2010
UN VIAJE, CUATRO PERSONAS

Un primer plan hecho de hilos se convirtió en una realidad transformada que ha resultado ser un gran lapso dentro de un camino extraño.
Reconozco que llevo una temporada bastante distinta, con demasiados altibajos, con una autocomprensión nula, con unos ideales algo distorsionados. Pero estos días me han hecho ver que, aunque piense que lo he cambiado y que he mejorado algo, todavía tengo que aprender un poquito más. Todavía me falta vivir un poco y dejar de pensar tanto; disfrutar de lo que me ocurre y de lo que le ocurre a los que me rodean.
Ha habido tiempo para todo en estos cinco días, como en una borrachera: hemos tenido momentos filosóficos en los que hemos podido conocernos un poquito más, momentos de risa estúpida con tantas y tantas chorradas que se escapaban de nuestras preciosas bocas, momentos de ensimismarnos con la música mientras jugábamos a Ciudadelas o al Jungle Speed, momentos de demostrar nuestro amor y de decirnos cuánto nos queremos.
Quizá tuviese otras intenciones para este viaje pero ¿y qué si no se han cumplido? Simplemente, ha sido diferente a lo que esperaba y eso no es mejor ni peor, sólo distinto (al fin y al cabo, quizá sí que esté aprendiendo a ser más flexible, ¿no?)
Cuatro personas han conseguido que tenga unos días relajados lejos de la gran urbe que tanto contamina a las personas por fuera y por dentro.
Una rubia que ya me había demostrado muchas veces que somos tan similares que basta con una mirada para que nos entendamos.
Una gallega-estadounidense que cada vez muestra más la gigantesca dimensión que tiene su corazón, la bondad que puede caber en una persona, la preocupación porque su pequeño mundo tenga un orden y ella sea la única responsable de ese orden/caos, aunque no sea así.
Un pequeño que sigue sorprendiéndome con sus pensamientos, que tiene mucho más escondido de lo que puede parecer en un principio, que poco a poco deja entrever lo que guarda en su interior; su bello e insólito interior.
Y, por último, una mariposa africana que me ha hecho plantearme muchas cosas en sólo cinco días y que no había tenido el placer de llegar a contactar con el...hasta ahora. Digamos que por algo se empieza, ¿no?
Cuatro personas que, en una forma de altruismo, de compasión, de sentimiento de ayuda o de lo que sea (en el fondo, no me importan las razones), han hecho que sintiera que merezco la pena, han conseguido que mi autoestima suba un poco (cosa que, de un tiempo a esta parte, necesito, aunque no deba y por mucho que me joda, he decidido reconocer que sí, que lo necesito). Me dan igual las razones; la cuestión es que lo han hecho y que las acciones siempre tienen consecuencias porque, volviendo a una de mis teorías, las acciones nunca son tales; siempre son re-acciones.
Gracias por estos cinco días.
PD. Me preguntasteis que qué era lo que escribía ese día por la mañana. Esto era lo que escribí (retocado y modificado pero prácticamente íntegro)
PD2. Tres, uno, seis,...ocho.
PD3. Roxanne, guauguaguagua.
PD4. Tan larga como El Señor de los Anillos...y otras cosas.
PD5. Salvemos a las cabras y a las mariposas africanas.
PD6. Yo no soy el hechicero de Ciudadelas.
PD7. Canela caducada en 1988.
PD8. Me he leído los películos.
PD9. La carta de memoria
PD10. ...
PD11. ... XD
Reconozco que llevo una temporada bastante distinta, con demasiados altibajos, con una autocomprensión nula, con unos ideales algo distorsionados. Pero estos días me han hecho ver que, aunque piense que lo he cambiado y que he mejorado algo, todavía tengo que aprender un poquito más. Todavía me falta vivir un poco y dejar de pensar tanto; disfrutar de lo que me ocurre y de lo que le ocurre a los que me rodean.
Ha habido tiempo para todo en estos cinco días, como en una borrachera: hemos tenido momentos filosóficos en los que hemos podido conocernos un poquito más, momentos de risa estúpida con tantas y tantas chorradas que se escapaban de nuestras preciosas bocas, momentos de ensimismarnos con la música mientras jugábamos a Ciudadelas o al Jungle Speed, momentos de demostrar nuestro amor y de decirnos cuánto nos queremos.
Quizá tuviese otras intenciones para este viaje pero ¿y qué si no se han cumplido? Simplemente, ha sido diferente a lo que esperaba y eso no es mejor ni peor, sólo distinto (al fin y al cabo, quizá sí que esté aprendiendo a ser más flexible, ¿no?)
Cuatro personas han conseguido que tenga unos días relajados lejos de la gran urbe que tanto contamina a las personas por fuera y por dentro.
Una rubia que ya me había demostrado muchas veces que somos tan similares que basta con una mirada para que nos entendamos.
Una gallega-estadounidense que cada vez muestra más la gigantesca dimensión que tiene su corazón, la bondad que puede caber en una persona, la preocupación porque su pequeño mundo tenga un orden y ella sea la única responsable de ese orden/caos, aunque no sea así.
Un pequeño que sigue sorprendiéndome con sus pensamientos, que tiene mucho más escondido de lo que puede parecer en un principio, que poco a poco deja entrever lo que guarda en su interior; su bello e insólito interior.
Y, por último, una mariposa africana que me ha hecho plantearme muchas cosas en sólo cinco días y que no había tenido el placer de llegar a contactar con el...hasta ahora. Digamos que por algo se empieza, ¿no?
Cuatro personas que, en una forma de altruismo, de compasión, de sentimiento de ayuda o de lo que sea (en el fondo, no me importan las razones), han hecho que sintiera que merezco la pena, han conseguido que mi autoestima suba un poco (cosa que, de un tiempo a esta parte, necesito, aunque no deba y por mucho que me joda, he decidido reconocer que sí, que lo necesito). Me dan igual las razones; la cuestión es que lo han hecho y que las acciones siempre tienen consecuencias porque, volviendo a una de mis teorías, las acciones nunca son tales; siempre son re-acciones.
Gracias por estos cinco días.
PD. Me preguntasteis que qué era lo que escribía ese día por la mañana. Esto era lo que escribí (retocado y modificado pero prácticamente íntegro)
PD2. Tres, uno, seis,...ocho.
PD3. Roxanne, guauguaguagua.
PD4. Tan larga como El Señor de los Anillos...y otras cosas.
PD5. Salvemos a las cabras y a las mariposas africanas.
PD6. Yo no soy el hechicero de Ciudadelas.
PD7. Canela caducada en 1988.
PD8. Me he leído los películos.
PD9. La carta de memoria
PD10. ...
PD11. ... XD
14 marzo 2010
ACTITUD
Para ir de fiesta, para escuchar a un amigo, para estudiar, para ver la tele, para tomar un café, para... Todo, repito, todo depende de nuestra actitud.
Podemos cambiar los días grises si nos apetece, podemos bloquear pensamientos y sentimientos sin que nos afecten para nuestros días si nos apetece, podemos hablar con X o con Y bien o mal si nos apetece.
Estoy seguro de que podré ser feliz toda mi vida si me apetece. Todo depende de la actitud.
Podemos cambiar los días grises si nos apetece, podemos bloquear pensamientos y sentimientos sin que nos afecten para nuestros días si nos apetece, podemos hablar con X o con Y bien o mal si nos apetece.
Estoy seguro de que podré ser feliz toda mi vida si me apetece. Todo depende de la actitud.
08 marzo 2010
LA ABEJA REINA
Ayer volví a sentir la magia del teatro. Sigo pensando que mi vida debería estar allí. Recordar la película de "Noviembre" me hace pensar que tendría que luchar por encontrar un sitio en escena... Dejando aparte las reflexiones, ayer ví actuar a Verónica Forqué y lloré. Hacía mucho tiempo que no lloraba, casi un mes, y ella consiguió que me metiera en la obra hasta hacerme llorar.
"La abeja reina" es una obra complicada de entender, tanto por la trama como por los personajes, pero que merece la pena en todos los sentidos. Te hace ver que el egoísmo y el hermetismo no lleva a ningún sitio, tan sólo a problemas.
En las propias palabras de esta gran mujer, "A veces nos cerramos al otro o a la vida. O nos negamos a ver cosas de nosotros que nos harían crecer. Hay que estar siempre muy abierto, de mente, de corazón; cerrarse sólo sirve para sufrir, y en esta vida estamos para estar alegres. Pero nos cuesta entenderlo"
Ya te digo si nos cuesta.
Ya te digo si nos cuesta.
03 marzo 2010
QUIEN MUCHO ABARCA...
¿Por qué me empeño en abarcar tanto? ¿Por qué no puedo conformarme con todo lo bueno que tengo sino que sigo buscando más allá algo que ni siquiera sé qué es? ¿Dejar que las cosas sigan su curso sería una solución? ¿Continuar con mi naturaleza activa podría ser un problema? No sé qué es peor.
01 marzo 2010
PORQUE MERECE LA PENA
No sé. Esta última representación me ha llenado más que las anteriores. Ha sido más mágica, si cabe. A pesar del cansancio acumulado (o quizá gracias a él) de un fin de semana en el que no he podido respirar, incluso más ajetreado de lo normal, hemos actuado una última vez.
Y después de doce actuaciones (que se dice pronto) siento que ha merecido la pena todo el esfuerzo empleado. Las sonrisas, los abrazos, las canciones, los bailes, las meteduras de pata, las conversaciones,... el grupo de teatro en general.
Y el público. Siempre tan diferente y tan parecido. Mucha gente sin posibilidades de ver un teatro profesional ha podido disfrutar de este pequeño musical: personas con síndrome de Down, enfermos de SIDA, enfermos psíquicos, gente que me quiere, gente que no me conoce... Tantas personas han sonreído (y también llorado) con este musical... Tantos sentimientos.
Ahora sé que ha merecido la pena aprenderse un papel en menos de dos meses. Incluso con la presión, las ganas de tirar la toalla,... Ahora todo tiene sentido. Ahora que se ha acabado.
Y pensar que, en dos meses, estrenamos otro musical, me pone una sonrisa en la cara de la que no me veía capaz estos días (y unos nervios en el cuerpo que me impiden escribir).
Un teatro nunca decepciona.
24 febrero 2010
ACCIDENTE
De nuevo, el curso me inspira:
Ya estoy más tranquilo. Ayer no me dejaron verle. Pero ahora está aquí, a mi lado.
Todavía no entiendo cómo él salió tan mal parado y yo, por el contrario, sin rasguño alguno. Ni tampoco la razón, si la hay.
Recuerdo que escuchábamos "You only live once" de The Strokes. La gente cruzaba por el paso de cebra. Y nos reíamos de un perro que quería ir más rápido de lo que su amo le permitía. Deslizó su mano desde la palanca de cambios hasta mi rodilla, lo hace cuando el semáforo está en rojo. Y la apretó un par de veces, como diciendo: "Ey, estoy aquí". Giré la cabeza y se puso a silbar, mirando hacia arriba. Siempre me hace sonreír con esos detalles. ¿Qué es la vida si no pequeños detalles?
Y, de pronto, un golpe. Mi cinturón evitó que diera contra el cristal. Pero su airbag no saltó. Me quedé bloqueado, no sabía qué hacer. The Strokes decían "Shut me up, I´ll calm down" (Cállame, me calmaré). Yo pensaba que tenía que hacer algo. Lo primero, llamar a una ambulancia. Gente de fuera se arremolinaba alrededor del coche. Marqué y no lo cogieron durante unos segundos, segundos que se hicieron minutos. Por fin, la voz de una mujer. La gente hacía preguntas. ¿En qué calle estamos? Sí, estoy bien, gracias. ¿Varios heridos? No. Creo que no. Creo que sólo uno. Él. Y la gente seguía. No, coño, no necesito nada, gracias. Sólo quiero una puta ambulancia que venga a recoger a Mario. ¿Es que no hay ningún letrero con el nombre de la calle? Lope de Haro dicen por ahí. Le miré. Ví la sangre. La mujer colgó el teléfono. Demasiada sangre. Y todos los coches que no se habían enterado de nada aporreaban el claxon. Las lágrimas formaron circunferencias perfectas en la carretera. Su rostro estaba cubierto de lo que empezaba a ser una costra. Se oía una sirena acercándose.
Salieron tres hombres de blanco. Preguntas. Más preguntas. Alguien explica que un motorista se ha estampado contra la puerta del conductor. La puerta de Mario.
Uno de los médicos se quedó conmigo. Dos enfermeros cogieron a Mario y le metieron en la ambulancia. Se fue tan rápido como llegó.
Y hoy está cubierto de vendas. Casi sin poder moverse. Respira. Habla. Poco, pero habla. El reloj de la sala 276 marca las 11:52. Dentro de poco se apagarán las luces. Espero que mañana el sol alumbre con más fuerza.
Ya estoy más tranquilo. Ayer no me dejaron verle. Pero ahora está aquí, a mi lado.
Todavía no entiendo cómo él salió tan mal parado y yo, por el contrario, sin rasguño alguno. Ni tampoco la razón, si la hay.
Recuerdo que escuchábamos "You only live once" de The Strokes. La gente cruzaba por el paso de cebra. Y nos reíamos de un perro que quería ir más rápido de lo que su amo le permitía. Deslizó su mano desde la palanca de cambios hasta mi rodilla, lo hace cuando el semáforo está en rojo. Y la apretó un par de veces, como diciendo: "Ey, estoy aquí". Giré la cabeza y se puso a silbar, mirando hacia arriba. Siempre me hace sonreír con esos detalles. ¿Qué es la vida si no pequeños detalles?
Y, de pronto, un golpe. Mi cinturón evitó que diera contra el cristal. Pero su airbag no saltó. Me quedé bloqueado, no sabía qué hacer. The Strokes decían "Shut me up, I´ll calm down" (Cállame, me calmaré). Yo pensaba que tenía que hacer algo. Lo primero, llamar a una ambulancia. Gente de fuera se arremolinaba alrededor del coche. Marqué y no lo cogieron durante unos segundos, segundos que se hicieron minutos. Por fin, la voz de una mujer. La gente hacía preguntas. ¿En qué calle estamos? Sí, estoy bien, gracias. ¿Varios heridos? No. Creo que no. Creo que sólo uno. Él. Y la gente seguía. No, coño, no necesito nada, gracias. Sólo quiero una puta ambulancia que venga a recoger a Mario. ¿Es que no hay ningún letrero con el nombre de la calle? Lope de Haro dicen por ahí. Le miré. Ví la sangre. La mujer colgó el teléfono. Demasiada sangre. Y todos los coches que no se habían enterado de nada aporreaban el claxon. Las lágrimas formaron circunferencias perfectas en la carretera. Su rostro estaba cubierto de lo que empezaba a ser una costra. Se oía una sirena acercándose.
Salieron tres hombres de blanco. Preguntas. Más preguntas. Alguien explica que un motorista se ha estampado contra la puerta del conductor. La puerta de Mario.
Uno de los médicos se quedó conmigo. Dos enfermeros cogieron a Mario y le metieron en la ambulancia. Se fue tan rápido como llegó.
Y hoy está cubierto de vendas. Casi sin poder moverse. Respira. Habla. Poco, pero habla. El reloj de la sala 276 marca las 11:52. Dentro de poco se apagarán las luces. Espero que mañana el sol alumbre con más fuerza.
23 febrero 2010
BUBBLES
No quiero pensar...... en la tristeza de Alba de los últimos días.
...en lo que le pasa a mi madre.
...en los problemas de mi hermano.
...en mi apatía y mi sinergia.
...en el arrepentimiento de hoy.
...en las dudas que me surgen con las personas.
...que necesite una pareja para ser feliz.
...que no tenga fuerza suficiente para seguir buscando sonrisas.
...que mi tiempo es más de otros que de mí mismo.
...que estoy solo.
Por eso, prefiero hablar de la única razón que hoy he tenido para sonreír. Y es una razón con nombre propio: Paula. O Pauli, o Pau, o Bubbles,...
Hoy tengo que agradecerte la mayoría de mis sonrisas, por no decir todas.
Es un placer compartir contigo...
...las clases porque tienes la capacidad de hacerlas más amenas.
...las comidas porque, aunque comas muy lento, nos reímos con sólo mirarnos en el momento preciso (tú sabes a que me refiero)
...los domingos que haces que sean menos grises viniendo a mi casa.
...las prácticas porque consigues hacerme feliz aunque nos rompamos la cabeza con el SPSS ese (de nuevo, sólo tú sabes a que me refiero)
...las tonterías como vamó vamó, macarrones,... y tantas otras.
...las canciones que compartimos y me recuerdan a ti cuando las escucho (y que ya son más de diez, canción arriba, canción abajo)
...los sábados por la noche en teterías o donde sea y el autobús que compartimos a la vuelta.
Sólo puedo añadir que, por si no ha quedado claro, me alegro de que hayas aparecido en mi vida. You are one of the most down-to-earth best friend ever.
Te quiero
22 febrero 2010
HERMANOS
Creo que mis hermanos son la faceta más privada de mi vida. A la que pongo más disfraces. Días como hoy en los que no están mis padres en todo el día me doy cuenta de lo importantes que son para mí. Me gusta hacer de gato, de bebé, de papá,... de lo que haga falta. Sólo mi hermana entiende esos juegos pero su sonrisa vale el ridículo que hago. Me gusta que me coja de la mano y me lleve hasta donde ella quiere para que le alcance algo o, simplemente, para enseñármelo. Señala las pinturas y nos ponemos a dibujar árboles, un gran río, una casa de chocolate,...
Mi hermano es distinto. Las cosas son más difíciles con él. Y más actualmente. En muchos aspectos, es igual que yo. Él tampoco se deja ayudar, él también es hermético, él también tiene una coraza que le protege...
No sé. Días en los que dejo de hacer todo lo planeado (es decir, pasar apuntes, escribir y poco más) para jugar con ellos, me doy cuenta de lo que me pierdo cuando no lo hago.
Les quiero. Y a Noelia, que está lejos, también. Y la echo de menos.
21 febrero 2010
MÁS DESPACIO
Reflexión. Tranquilidad. Relajación.
Tiempo para pensar, tiempo para reflexionar, tiempo para relajarme y comenzar la semana con fuerza.
He tenido un fin de semana en el que he podido ver cómo la felicidad se respiraba en el ambiente, cómo las personas me daban abrazos sinceros.
Cómo Cris y Nuria me han escuchado y, lo que es mejor, me han querido escuchar y, lo que es mejor, me han querido ayudar y consolar.
Cómo Aitor continúa siempre plantando rosas en mi camino.
Cómo, poco a poco, sale de nuevo el sol en mi interior.
Tiempo para pensar, tiempo para reflexionar, tiempo para relajarme y comenzar la semana con fuerza.
He tenido un fin de semana en el que he podido ver cómo la felicidad se respiraba en el ambiente, cómo las personas me daban abrazos sinceros.
Cómo Cris y Nuria me han escuchado y, lo que es mejor, me han querido escuchar y, lo que es mejor, me han querido ayudar y consolar.
Cómo Aitor continúa siempre plantando rosas en mi camino.
Cómo, poco a poco, sale de nuevo el sol en mi interior.
18 febrero 2010
CUENTOS
Tengo pocas costumbres. De hecho, creo que casi ninguna. Me propongo hacer diferente hasta lo más rutinario. No cojo todos los días el autobús en el mismo sitio, cada día me levanto a una hora, no sigo el mismo camino para ir a casa, no me gusta hacer los mismos planes, intento buscar algo nuevo en lo viejo...
Lo único que puedo considerar una costumbre, que tampoco lo es porque no lo hago todos los días, es contarle un cuento a mi hermana todas las noches.
Hay días que toca Caperucita Roja (su favorito), otros prefiere Los tres cerditos, pocas veces me pide que le cuente Hansel y Gretel, y alguna que otra me deja elegir a mí...
Y yo intento que se imagine mundos lejanos con cuentos poco comunes como El califa cigüeña, La dama y el león (mi favorito), El ruiseñor de la china, Rapunzel,... O me invento alguno si me creo con la mente despejada.
Me gusta ver cómo observa al techo sin mirar realmente nada, pensar en qué estará pensando, intentar imaginarme algo similar a lo que ella imagina, ver sus enormes ojos buscando algo que no existe,...
Me gusta evadirme con ella en los cuentos. Porque son éso: cuentos. Narraciones de historias inventadas, la imaginación buscando algo irreal...
Quizá por eso nos amargamos tanto, porque no vemos lo que realmente merece la pena. Porque nos hemos olvidado de creer en lo irreal, de hacer posible lo imposible, de buscar lo desorganizado e irracional en lugar de lo lógico y etiquetado. Nos hemos olvidado de creer en los cuentos.
Y quizá por eso, nuestro "érase una vez, hace mucho tiempo" no tenga un final "en el que seamos felices y comamos perdices".
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
15 febrero 2010
I THINK I´LL START A NEW LIFE
In the light of the sun, is there anyone? Oh, it has begun... Oh, dear, you look so lost, eyes are red and tears are shed,
This world you must´ve crossed... You said...
You don´t know me, you don´t even care, she said... You don´t know me, you don´t wear my chains...
Essential yet appealed, carry all your thoughts across.
An open field, when flowers gaze at you... They´re not the only ones who cry when they see you...You said...
I think I´ll go to Boston.
I think I´ll start a new life.
I think I´ll start it over, where no one knows my name.
I´ll get out of California, I´m tired of the weather.
I think I´ll get a lover and fly em out to Spain.
I think I´ll go to Boston.
I think that I´m just tired.
I think I need a new town, to leave this all behind.
I think I need a sunrise, I´m tired of the sunset.
I hear it´s nice in the summer, some snow would be nice...
Boston...where no one knows my name...
"Creo que comenzaré de nuevo, donde nadie sabe mi nombre..."
¿Cuántas veces he pensado eso?
Una vez mandé todo a la mierda y empecé de nuevo. Todo fue bastante bien.
Hasta que decidí que tenía que volver a hacerlo. Y ya no salió tan bien.
¿Y si lo hiciese una tercera?
No tengo tantas razones como las anteriores. Cosas peores me han pasado y las he superado.
Pero, sinceramente, ésta es la vez que menos fuerza y menos ganas tengo para sacarlas adelante.
He perdido la fuerza. Ya no sé dónde está. Vuelvo a ser ese chico débil de hace unos años. Ese chico que necesita que le empujen para dar un paso más. Ya no abro más puertas, ya no camino.
Quiero recuperarlas... pero no sé dónde.
Y sigo sin ser capaz de aceptar la ayuda que me prestan. Y sigo sin ser capaz de llorar delante de nadie.
14 febrero 2010
PUERTAS
He cerrado una puerta a la que todavía no he echado la llave. Hay muchas puertas ante nosotros.
Detrás de algunas de ellas, nos encontramos cosas sorprendentes, que nos llenan y nos empujan a adentrarnos en ellas. Otras tienen algo que nos gusta y nos tiene allí durante un tiempo o en determinados momentos. Otras nos asustan con lo que puedan tener detrás y nunca nos decidimos a abrirlas. Otras no nos llaman la atención y decidimos que están mejor cerradas.
En el camino, además de bifurcaciones, hay puertas.
Debo cerrar muchas puertas. Aunque no quiera, no deben traspasar el resto de mi camino. Porque es una parte del camino que debo hacer en solitario. Quizá un vaso de agua, un árbol en el que apoyarme...Pero no debo tener compañía.
Pero, al contrario que otras veces, hoy tengo la certeza de que seguiré adelante. Pase lo que pase. Porque, por una vez, me doy cuenta de que no soy tan débil como pienso. Que puedo con mucho más de lo que puedo hacerme a la idea. Soy fuerte y soy capaz de seguir adelante. Paso a paso, seguiré.
11 febrero 2010
BIFURCACIÓN
Mi vida vuelve a tener múltiples sentidos. Muchas decisiones que tomar. Algunas más importantes, otras no tanto. Quizá me equivoque en mi camino pero he decidido dar el paso y arriesgarme a escoger uno. Sé que no hay vuelta atrás, nunca la ha habido. Pero termina una etapa para empezar otra. ¿Mejor?¿Peor? ¡Quién sabe! Sólo sé que quiero arriesgarme, que voy a ser yo quien decida y que intentaré ser feliz allí donde vaya.
Quizá ésta sea una de las pocas veces que elija el camino. Disfrutaré de mi equivocación.
10 febrero 2010
ESCRITURA CREATIVA
"Querida madre (sabes que nunca fui capaz de llamarte mamá):
Te escribo sentado en la sala de espera del hospital en el que diste a la luz, en el que nací.
Las mismas paredes verdes, las mismas baldosas frías... Pocas cosas han cambiado aquí. Al contrario que entre nosotros.
Quizá me sienta en deuda contigo, quizá porque fuiste mi ejemplo de pequeño, como para todo niño,... Al fin y al cabo, nunca dejarás de ser mi madre.
Siempre había pensado que las madres habían sido creadas para brillar ante sus hijos, para iluminar su camino, servir de guía, de almohada sobre la que llorar. Pero tú no encajas en ese estereotipo.
Hubo un momento en el que dejé de importarte, un momento en el que quise ser sincero contigo y, gracias a eso, infeliz a partir de entonces.
No conseguiste entenderme, ni creo que lo hayas intentado. Me conformaba con que lo aceptaras. Pero siempre lo viste, y aún continúas viéndolo, como algo antinatural. No te pedía tolerancia; la tolerancia es para algo que no se soporta, como un dolor físico. Sólo esperaba que me quisieses, como cualquier madre quiere a su hijo.
Yo seguía siendo el mismo, antes y después. Yo no había cambiado. Pero tu mirada nunca volvió a ser la misma. Se mantuvo en tus ojos la decepción, el desprecio.
Y nunca podré cambiarlo. Por mucho que lo intente, por mucho que lo desee. Es algo natural.
Siempre he sentido esa atracción. No puedo evitar amar a otro hombre.
Mario me hace feliz, me complementa, me acepta. Y, además, me quiere.
En el mismo hospital en el que nací, está muriendo el hombre al que amo. Y, si él se va, no me quedará nadie. Porque tú no estás. Porque tú nunca has estado.
Y, por eso, no espero que me compadezcas, no espero que vengas a darme un abrazo y decirme que no pasará nada porque nunca lo hiciste,... No espero nada de ti.
Supongo que te escribo porque me siento en deuda por haberme dado la vida. Al fin y al cabo, nunca dejaré de ser tu hijo."
Este es el primer ejercicio del curso de escritura creativa. De nuevo, puedo escribir y tener el honor de que me critiquen, ver la opinión del lector, saber si realmente transmito lo que me propongo, conseguir técnicas y perspectivas para narrar,...
Hoy he venido a casa sonriendo. Me gustan las críticas, siempre que sean para mejorar.
Pero también me gusta que me alaben. Hoy he tenido el placer de ser alabado. De que mi texto sea alabado. Mi profesora ha resaltado la distinción entre "madre" y "mamá", la filosofía que se ve en el concepto de tolerancia, la importancia de la mirada de una madre, la idea de la deuda vital con ella,...
Ya habrá tiempo para que me critiquen, ya habrá tiempo para escribir más.
Hoy soy feliz porque me han dado un empujón muy fuerte para continuar escribiendo, para seguir pensando que la literatura merece la pena, que a alguien podrá servirle lo que escribo.
Grandes expectativas en este nuevo curso. Y una gran sonrisa de camino a casa.
Te escribo sentado en la sala de espera del hospital en el que diste a la luz, en el que nací.
Las mismas paredes verdes, las mismas baldosas frías... Pocas cosas han cambiado aquí. Al contrario que entre nosotros.
Quizá me sienta en deuda contigo, quizá porque fuiste mi ejemplo de pequeño, como para todo niño,... Al fin y al cabo, nunca dejarás de ser mi madre.
Siempre había pensado que las madres habían sido creadas para brillar ante sus hijos, para iluminar su camino, servir de guía, de almohada sobre la que llorar. Pero tú no encajas en ese estereotipo.
Hubo un momento en el que dejé de importarte, un momento en el que quise ser sincero contigo y, gracias a eso, infeliz a partir de entonces.
No conseguiste entenderme, ni creo que lo hayas intentado. Me conformaba con que lo aceptaras. Pero siempre lo viste, y aún continúas viéndolo, como algo antinatural. No te pedía tolerancia; la tolerancia es para algo que no se soporta, como un dolor físico. Sólo esperaba que me quisieses, como cualquier madre quiere a su hijo.
Yo seguía siendo el mismo, antes y después. Yo no había cambiado. Pero tu mirada nunca volvió a ser la misma. Se mantuvo en tus ojos la decepción, el desprecio.
Y nunca podré cambiarlo. Por mucho que lo intente, por mucho que lo desee. Es algo natural.
Siempre he sentido esa atracción. No puedo evitar amar a otro hombre.
Mario me hace feliz, me complementa, me acepta. Y, además, me quiere.
En el mismo hospital en el que nací, está muriendo el hombre al que amo. Y, si él se va, no me quedará nadie. Porque tú no estás. Porque tú nunca has estado.
Y, por eso, no espero que me compadezcas, no espero que vengas a darme un abrazo y decirme que no pasará nada porque nunca lo hiciste,... No espero nada de ti.
Supongo que te escribo porque me siento en deuda por haberme dado la vida. Al fin y al cabo, nunca dejaré de ser tu hijo."
Este es el primer ejercicio del curso de escritura creativa. De nuevo, puedo escribir y tener el honor de que me critiquen, ver la opinión del lector, saber si realmente transmito lo que me propongo, conseguir técnicas y perspectivas para narrar,...
Hoy he venido a casa sonriendo. Me gustan las críticas, siempre que sean para mejorar.
Pero también me gusta que me alaben. Hoy he tenido el placer de ser alabado. De que mi texto sea alabado. Mi profesora ha resaltado la distinción entre "madre" y "mamá", la filosofía que se ve en el concepto de tolerancia, la importancia de la mirada de una madre, la idea de la deuda vital con ella,...
Ya habrá tiempo para que me critiquen, ya habrá tiempo para escribir más.
Hoy soy feliz porque me han dado un empujón muy fuerte para continuar escribiendo, para seguir pensando que la literatura merece la pena, que a alguien podrá servirle lo que escribo.
Grandes expectativas en este nuevo curso. Y una gran sonrisa de camino a casa.
09 febrero 2010
ASFIXIA
Llevaba bastante tiempo sin encontrar un libro que necesitase devorar, que no quisiera dejarlo hasta haber leído la última de sus palabras."Asfixia" lo ha conseguido.
Después de estar rodeado de libros escritos por filósofos y psicólogos, "Asfixia", de Chuck Palaniuk, me ha venido como anillo al dedo.
Es un libro cargado de críticas, contra todo y contra todos. Un libro escrito desde la amargura, el desacuerdo, las ganas de cambiar el mundo. Victor es un "antihéroe en tiempos de insania" que me ha hecho recuperar la curiosidad por la literatura norteamericana o, por lo menos, por este autor con una perspectiva tan personal de la realidad actual.
La historia de un ex-estudiante de medicina adicto al sexo que trabaja en un parque del siglo XVIII con un sueldo extra de las personas que le salvan de sus supuestas asfixias en caros restaurantes con una madre enferma rodeado de una sociedad que no le entiende y no le acepta.
Al fin y al cabo, podría ser cualquiera de nosotros. Sólo que él se atreve a relatar "su" verdad.
Un último aviso: es una novela que te agarra por el estómago. No sabrás si estás preparado para leerla hasta que lo hagas.
08 febrero 2010
COBARDÍA
Quizá, a veces, basta con respirar para no hacer cosas de las que luego te arrepientas.
Quizá, a veces, basta con no hacer nada para no arrepentirte.
Quizá, a veces, por miedo, no hacemos lo que deberíamos.
Quizá, a veces, hacemos unas cosas cuando tenemos idea de hacer otra.
Quizá, a veces, deberíamos pensar más las cosas antes de actuar.
Quizá, a veces, deberíamos pensar menos para tener tiempo de actuar.
Quizá, a veces, no sabemos qué hacer.
Quizá, a veces, no sabemos cómo hacerlo.
¿Es cobardía el no atreverse a hacer daño a los demás?
Quizá, a veces, basta con no hacer nada para no arrepentirte.
Quizá, a veces, por miedo, no hacemos lo que deberíamos.
Quizá, a veces, hacemos unas cosas cuando tenemos idea de hacer otra.
Quizá, a veces, deberíamos pensar más las cosas antes de actuar.
Quizá, a veces, deberíamos pensar menos para tener tiempo de actuar.
Quizá, a veces, no sabemos qué hacer.
Quizá, a veces, no sabemos cómo hacerlo.
¿Es cobardía el no atreverse a hacer daño a los demás?
ME TOMO UNOS DÍAS LIBRES
Estoy harto de sentir. Estoy harto de que jueguen conmigo como si fuese una vulgar marioneta. Así que voy a dejar de fingir. No tengo corazón, ni puñetera falta que me hace. A partir de ahora y durante algún tiempo, no vais a conseguir hacerme sentir nada, no vais a conseguir afectarme. Sólo voy a observar lo que haceis. Voy a ser, durante una temporada, un objetivo observador desde el borde del camino. No sé qué voy a observar, no sé a dónde coño me va a llevar esto. Pero sé que no me apetece hacer nada. Así que, observaré.
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